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Platos · Pescados y mariscos
Plato tradicional de la cocina española con arraigo especial en Andalucía y en la Comunidad Valenciana, elaborado a base de bacalao en salazón desmigado.
Quitar la piel a los lomos de bacalao, comprobar que no tengan espinas y cortar en trocitos muy pequeños; ponerlos en un bol.
Mezclar el pan rallado con la leche hasta obtener una textura no demasiado espesa y añadir la mezcla al bol con el bacalao.
Añadir los piñones, un diente de ajo troceado, el zumo del medio limón y los dos huevos enteros; mezclar bien. Si la masa quedara demasiado ligera, añadir un poco más de pan rallado hasta obtener una consistencia manejable.
Formar pequeñas bolitas con la masa, pasarlas por harina y freírlas en abundante aceite de oliva hasta que estén doradas; sacar y escurrir sobre papel absorbente. Reservar.
En una cazuela poner un poco de aceite y pochar la cebolla finamente picada junto con el otro diente de ajo a fuego suave.
Mientras tanto, lavar el pimiento verde, quitar las semillas y cortarlo en tiras; pelar las zanahorias y cortarlas en rodajas finas. Incorporar pimiento y zanahoria a la cazuela.
Partir el tomate por la mitad, quitar las semillas, rallarlo e incorporarlo al sofrito. Salpimentar y rehogar.
Pelar las patatas, lavarlas y cortarlas en trozos; preparar las alcachofas cortadas en cuartos. Añadir patatas, alcachofas y guisantes a la cazuela; remover y añadir el caldo de pescado hasta cubrir.
Cocinar a fuego suave aproximadamente 30 minutos. Cuando empiece a hervir, triturar las almendras junto con las hebras de azafrán e incorporarlas al guiso.
Unos 12–13 minutos antes de terminar la cocción añadir las albóndigas reservadas y rectificar de sal; si hace falta, añadir más caldo.
Esperar a que termine la cocción, retirar del fuego y servir bien caliente.
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