
Entrantes




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Plato emblemático del sur de Italia con autoría disputada entre Sicilia y Campania, y con reclamaciones también desde Parma en Emilia-Romaña.
Calienta aceite en una cazuela a fuego medio.
Añade la cebolla cortada en pequeños trocitos, el ajo finamente troceado y el orégano. Pocha hasta que la cebolla esté bien hecha (unos 10 minutos).
Parte los tomates por la mitad, quítales las pepitas y rállalos; incorpóralos a la cazuela, remueve y deja que se hagan suavemente.
Mientras tanto, lava las berenjenas, elimina los tallos y córtalas en rodajas de aproximadamente 1 cm.
Calienta una plancha o sartén grande untada con un poco de aceite y marca las rodajas de berenjena por ambos lados; reserva las berenjenas hechas en una bandeja.
Cuando la salsa de tomate haya reducido algo, añade sal, pimienta negra y la albahaca picada; incorpora un chorrito de vinagre, remueve y deja que termine de hacerse a fuego suave unos 5 minutos más; apaga el fuego.
Prepara una fuente de horno (aprox. 31 x 24 cm). Cubre el fondo con una fina capa de salsa de tomate y espolvorea parmesano; coloca encima una capa de berenjenas.
Repite las capas hasta acabar con los ingredientes, finalizando con una capa de salsa de tomate bien recubierta de parmesano.
Trocea la bola de mozzarella y repártela sobre la última capa.
Mezcla en un recipiente los 2 puñados de pan rallado con aceite de oliva hasta obtener una mezcla bastante líquida y reparte por encima del parmesano.
Precalienta el horno a 190 ºC y hornea aproximadamente 30 minutos.
Saca del horno y sirve caliente.
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