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Postres · Tartas y bizcochos
El bizcocho de avellanas no tiene un origen único y aparece en varias tradiciones europeas de repostería basadas en frutos secos.
Precalienta el horno a 170 °C. Engrasa un molde de 20 cm.
Tritura las avellanas tostadas y las galletas María hasta obtener un polvo fino.
En un bol, bate los huevos junto con las avellanas y las galletas trituradas.
Incorpora el azúcar poco a poco mientras sigues batiendo.
Añade el pellizco de sal, la cucharadita de vainilla y el ½ sobre (o un poco más) de levadura. Mezcla bien.
Finalmente incorpora el licor de avellana y el aceite de oliva suave; mezcla hasta integrar por completo.
Vierte la mezcla en el molde engrasado.
Hornea en el horno precalentado a 170 °C durante aproximadamente 30–35 minutos. (Si usas un molde de 23 cm., el bizcocho quedará más bajo y bastarán unos 30 minutos.)
Saca del horno, deja enfriar, desmolda y espolvorea con azúcar glas antes de servir.
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