
Entrantes




Postres · Tartas y bizcochos
El término 'bizcocho' procede del latín bis coctus ('cocido dos veces') y en el ámbito hispano designa pasteles esponjosos o queques.
Precalienta el horno a 180 ºC (calor arriba y abajo, Turbo). Engrasa un molde de 23 cm con mantequilla.
Al baño María, funde 200 g de chocolate junto con 200 g de mantequilla y añade 40 ml de leche. Reserva y deja templar.
Mezcla las yemas con el maltitol hasta que la mezcla quede bien cremosa. Ve incorporando la harina poco a poco hasta integrarla.
Añade a esa masa el chocolate fundido (de la etapa 2) y mezcla bien.
Monta las claras a punto de nieve y agrégalas a la preparación con movimientos envolventes, ayudándote con una espátula de silicona, para no perder aire.
Cuando esté todo bien mezclado, incorpora la levadura (según indicación) y vuelca la masa en el molde engrasado.
Hornea durante 33–35 minutos (el tiempo puede variar según el horno y la marca de chocolate). Comprueba la cocción y deja enfriar fuera del horno.
Mientras se cuece el bizcocho, funde los 200 g restantes de chocolate al baño María con 25 g de mantequilla y 40 ml de leche para hacer la cobertura.
Saca el bizcocho del molde cuando esté templado o frío, desmolda y cúbrelo con el chocolate de la cobertura. Deja que el chocolate se endurezca.
Opcionalmente espolvorea cacao en polvo sobre el chocolate endurecido y coloca las fresas para decorar. Bon profit!
Para seguir