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Platos · Varios
No existe un origen único para los calabacines rellenos de espinacas; es una variante contemporánea dentro de la tradición mediterránea de verduras rellenas (dolma), de raíz otoma…
Precalienta el horno a 180 ºC.
Limpia y hierve las espinacas unos 10 minutos. Escúrrelas bien y córtalas con unas tijeras. Reserva.
Parte los calabacines por la mitad a lo largo y vacíalos con un vaciador, guardando la pulpa. Coloca las mitades en una fuente de horno, ponles un poco de sal y rocíalas con aceite de oliva.
Añade a la fuente medio vasito de agua y hornea a 180 ºC durante unos 20 minutos.
Mientras tanto, pica la pulpa del calabacín y sofríela en una sartén con un poco de aceite de oliva hasta que esté bien pochada.
Añade las espinacas escurridas al sofrito, mezcla bien, salpimienta y añade la nuez moscada si la usas.
Incorpora la cucharada de harina y rehoga un par de minutos. Ve añadiendo la leche poco a poco, removiendo constantemente hasta obtener una crema homogénea. Cocina unos minutos más, rectifica de sal si es necesario y apaga el fuego. Deja enfriar un poco la mezcla.
Saca las mitades de calabacín del horno y rellénalas con la crema de espinacas ya templada.
Rocía con un poco de aceite y espolvorea por encima galleta picada para gratinar.
Gratina en el horno unos minutos hasta que estén doradas a tu gusto. Sirve caliente.
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