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Platos · Varios
Una de las tradiciones gastronómicas más populares de Mallorca, vinculada con frecuencia al santoral, es el consumo de caracoles en la festividad de Sant Marc (25 de abril), espec…
Purgado inicial: Colocar los caracoles en un recipiente u olla grande. Poner sal en los bordes para evitar que salgan. Espolvorear un poco de harina para que la coman y se purguen. Mantenerlos así 3–4 días, añadiendo un poco de harina cada día.
Lavado: Poner los caracoles en un recipiente con agua, remover bien y sacar. Repetir hasta que el agua quede totalmente limpia (seguro necesitará cambiarse 6–7 veces). Desechar los caracoles que no den señales de vida.
Primera cocción “para engañar”: Meter los caracoles limpios en una olla donde se han puesto las hierbas y los pimientos picantes por capas. Llenar con agua fría. Colocar la olla a fuego muy flojo: cuando los caracoles empiecen a notar el calor y salgan del caparazón, subir el fuego, tapar y dejar hervir unos 15 minutos. Con esto salen los cuerpos de los caracoles.
Retirar y limpiar: Sacar los caracoles y desechar el agua y las hierbas utilizadas. Retirar también los caracoles que no hayan sacado el cuerpo.
Segunda cocción (definitiva): Poner unas hierbas en la base de la olla, colocar parte de los caracoles y cubrir con hierbas y pimientos picantes partidos por la mitad. Añadir el resto de caracoles y más hierbas. Cubrir con agua hasta cubrir los caracoles y añadir sal.
Cocción final: Cocer a fuego medio durante 40–45 minutos, contados desde el momento en que empieza a hervir.
Servicio: Transcurrido ese tiempo están listos para consumir. Se puede añadir una parte de los caracoles a un arròs brut (opcional) y degustar el resto acompañados de mahonesa casera u otro acompañamiento al gusto.
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