
Entrantes




Entrantes · Entrantes
Los tratados gastronómicos atribuyen a los franceses el origen del cultivo del champiñón y su empleo culinario desde hace menos de tres siglos.
Limpiar bien los champiñones y retirarles los pies; reservar los pies por separado.
Poner una sartén grande al fuego con un poco de aceite a fuego medio. Introducir los champiñones y dorarlos 3–4 minutos por cada lado hasta que queden bien dorados. Reservar los champiñones.
En el mismo aceite, añadir la cebolla y los ajos finamente picados y rehogar. Agregar los pies de los champiñón cortados en trocitos muy pequeños y seguir rehogando unos minutos.
Incorporar el jamón serrano cortado también en trozos muy pequeños, dar un par de vueltas y añadir una cucharita rasa de harina (muy poca) y la ½ copita de vino blanco. Remover un poco y añadir una pizca de pimienta negra y sal si hace falta. Apagar el fuego y reservar la mezcla.
Colocar los champiñones en una bandeja sobre papel de hornear y rellenarlos con la masa preparada.
Cubrir bien con el queso para gratinar y gratinar hasta que el queso esté bien fundido.
Servir calientes. ¡Bon profit!
Para seguir