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Postres · Tartas y bizcochos
Se comenta la relación de la temporada de albaricoques con la festividad de Sant Antoni (13 de junio), conocida como Sant Antoni dels albercocs.
Preparar los albaricoques: lavar, partir por la mitad y espolvorear con azúcar y canela. Es recomendable hacerlo unas cuantas horas antes de empezar la elaboración.
En un recipiente grande mezclar el vaso de agua tibia con la levadura hasta disolver.
Añadir los 200 g de azúcar, los 4 huevos y los 500 g de harina de fuerza. Mezclar bien hasta obtener una masa de consistencia clara (ligera). No añadir más harina.
Tapar el recipiente con film transparente y envolver con trapos; dejar reposar en un lugar sin corrientes de aire hasta que doble su volumen (unas 5–6 horas).
Pasado ese tiempo destapar, añadir los 200 g de manteca y amasar bien; la masa quedará algo pegajosa y no es fácil de manejar.
Untar un molde (mínimo 40 x 30 x 3 cm) con manteca y espolvorear un poco de harina.
Verter la masa en el molde y distribuirla, dejando un poco de margen en los lados porque volverá a levar.
Dejar reposar la masa en el molde 1 hora (no hace falta taparla).
Colocar los albaricoques preparados sobre la masa y espolvorear por encima un poco de azúcar.
Horno precalentado a 180 °C; hornear unos 25 minutos (calor arriba y abajo con turbo). Tras los primeros 10 minutos es preferible quitar el turbo para evitar un exceso de dorado en la superficie.
Sacar del horno cuando esté cocida y dejar enfriar.
Cuando esté fría, espolvorear con azúcar glas y servir.
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