
Entrantes




Platos · Varios
Preparación tradicional de Mallorca en las Islas Baleares, emparentada con las empanadas locales Asociada históricamente a la cocina de Cuaresma y Pascua en Mallorca La variante d…
Pelar, lavar y cortar las cebollas en juliana fina. Colocarlas en un colador grande con sal y pimienta y dejar tapadas con un trapo durante toda la noche para que pierdan agua. Si antes de usar aún retienen agua, exprimirlas con las manos.
Aliñar la cebolla exprimida con un chorrito de aceite de oliva y un poco de pimentón dulce. Reservar.
Preparar la masa: en un recipiente verter el vaso de vino blanco y el vaso de aceite. Ir incorporando harina poco a poco y amasar hasta obtener una masa que no se pegue en las manos y que permita trabajarla (aprox. 600 g de harina en total). Si se desea, sustituir 100 g de la harina por harina morena (usar 500 g normal + 100 g morena).
Espolvorear la superficie con un poco de harina, tomar una porción de masa (una bola) y estirarla con un rodillo dándole forma redondeada.
Colocar en el centro una cantidad de cebolla aliñada y uno o dos trocitos de sobrasada.
Cerrar doblando los bordes hacia arriba y apretando la masa con los dedos para sellarla; formará una fina cresta. Ir realizando pequeños giros con los dedos hacia dentro hasta obtener la forma entorsillada característica de los cocarrois.
Una vez cerrados, colocarlos en la bandeja de hornear y pinchar la parte superior con un tenedor.
Horno precalentado a 180 ºC. Hornear 15 minutos a 180 ºC y luego otros 15 minutos a 160 ºC.
Rinde: con estas cantidades salen unos 15 cocarrois.
Nota: si desea usar harina morena, emplear 500 g de harina normal + 100 g de harina morena según la indicación.
Para seguir