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Varios · Varios
La confitura de albaricoques se inscribe en la tradición de conservar fruta con azúcar que se consolidó en la Persia sasánida entre los siglos III-VI y se difundió a Europa mediev…
Limpiar los albaricoques y quitarles el hueso.
Poner los albaricoques en una cazuela con el azúcar correspondiente (600 g por cada 1 kg de albaricoques), una ramita de canela y uno o dos trozos de corteza de limón.
Encender el fuego y mantener a fuego lento hasta que llegue a hervir. Dejar hervir aproximadamente 1 hora, removiendo con frecuencia para que no se pegue; apagar el fuego.
Dejar reposar 7–8 horas.
Volver a encender el fuego y cocer de nuevo aproximadamente 1 hora; apagar y dejar reposar unas horas.
Repetir esta operación unas 4 veces más (repetir los ciclos de cocción y reposo hasta obtener la textura deseada).
Finalmente, retirar las pieles del limón y la ramita de canela.
Dejar enfriar un poco y rellenar los botes previamente esterilizados.
Cubrir la confitura en cada bote con un trocito de papel cebolla empapado en alcohol.
Tapar los botes y guardar en un lugar fresco, seco y protegido de la luz.
Nota: con 2 kg de albaricoques suelen salir unos 6–7 botes, según el tamaño.
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