La historia
Las combinaciones de frutas servidas con aderezos tienen antecedentes en la cocina romana; se incluye una preparación para melones con miel, vinagre, hierbas y garum, antecedente de las ensaladas de frutas. Como postre moderno de frutas frescas variadas, la ensalada de frutas se popularizó en Europa y Estados Unidos desde mediados del siglo XIX, con variantes como la ambrosia en el sur estadounidense documentadas en recetarios de ese periodo. En el ámbito hispano-europeo se difundió el nombre macedonia de frutas, del francés macédoine, voz de los siglos XVIII-XIX usada para ‘mezcla’ y asociada por metáfora a la diversidad de la región de Macedonia, que pasó a nombrar estas mezclas de frutas o de verduras. En Estados Unidos, la industrialización consolidó el cóctel de frutas enlatado con una norma de identidad federal que fija las proporciones de melocotón, pera, uva, piña y cereza en estas mezclas. En suma, la ensalada de frutas no tiene un origen único, sino un contexto global que va de mezclas frutales antiguas a denominaciones europeas modernas y a estandarizaciones industriales del siglo XX.