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Platos · Potajes
Las fabes con almejas son un plato típico de la cocina asturiana en el que los principales ingredientes son las alubias (fabes) y las almejas.
La noche anterior, poner las fabes en remojo con abundante agua (duplican su volumen).
Una hora antes de empezar, poner las almejas en remojo con agua y un poco de sal para que suelten la arena.
Colar las fabes y colocarlas en una olla con una cebolla entera y la zanahoria. Cubrir con agua y llevar a ebullición a fuego fuerte. Bajar el fuego, retirar la espuma que salga y dejar cocer a fuego lento.
Pelar las dos cebollas restantes y el puerro; triturarlos y pocharlos en una sartén con aceite de oliva hasta que estén bien pochados. Añadir el picadillo de perejil al sofrito.
Aproximadamente tras una hora de cocción de las fabes, retirar la cebolla entera y la zanahoria de la olla de las fabes y desecharlas. Incorporar entonces el sofrito (cebolla, puerro y perejil) a las fabes. Seguir cociendo a fuego lento otros 20–30 minutos.
En otra olla, colocar las almejas con la pimienta, la piel de limón y el vaso de vino blanco; tapar y cocer al fuego moviendo la olla hasta que se abran. A medida que se vayan abriendo, incorporar las almejas a la olla de las fabes. Colar y añadir también el caldo resultante de cocer las almejas (previamente colado) a la olla de las fabes.
En el mortero, picar unas hebras de azafrán junto con unas cuantas fabes cocidas y un poco del caldo para hacer una picada. Añadir esta picada a la olla y mezclar bien.
Rectificar de sal si es necesario y servir caliente.
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