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Postres · Galletas
No existe un origen tradicional único para las galletas de vainilla y arándanos; son una variación contemporánea dentro de la familia de las drop cookies de la repostería estadoun…
En un recipiente, poner la mantequilla a temperatura ambiente y comenzar a batirla. Ir incorporando poco a poco el azúcar glas mientras se bate.
Sin dejar de batir, agregar el huevo entero y mezclar bien.
Añadir la cucharada de aroma de vainilla y seguir batiendo.
Trocear los arándanos e incorporarlos a la masa. Batir hasta que queden bien integrados.
Añadir la harina previamente tamizada, incorporándola a cucharadas y mezclando cada vez.
Cuando quede por incorporar aproximadamente una cuarta parte de la harina, continuar amasando con las manos.
Amasar hasta obtener una bola de masa que no se pegue en las manos.
Tapar la bola de masa con film transparente y refrigerar durante aproximadamente 30 minutos.
Pasado el tiempo, sacar la masa de la nevera. Tomar una porción, aplanarla sobre una superficie ligeramente enharinada primero con la mano y luego estirar con un rodillo hasta dejar un grosor de unos 6 mm.
Cortar las galletas con un cortapastas y colocarlas en una bandeja de horno forrada con papel de hornear.
Hornear en horno precalentado a 180 ºC, calor arriba y abajo con turbo: 11–12 minutos hasta que estén doraditas. Si se desea menos doradas, hornear sin turbo durante 16–18 minutos.
Sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla metálica. Listas para consumir.
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