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Postres · Tartas y bizcochos
Su nombre procede del francés gâteau (pastel) y parece que tiene su origen en la cocina gala del siglo XVIII, aunque los pasteles hechos de almendra se consumían anteriormente.
Precalentar el horno. Engrasar un molde de unos 24 cm con manteca y espolvorear con un poco de harina.
Mezclar la almendra molida con la canela en polvo.
Separar las yemas de las claras.
Batir las yemas con el azúcar hasta que estén integradas; añadir la almendra molida y la ralladura de limón, mezclar bien.
Montar las claras a punto de nieve.
Incorporar las claras montadas a la mezcla anterior con movimientos envolventes para no bajar el volumen.
Verter la mezcla en el molde preparado.
Hornear en horno precalentado a 170 °C durante aproximadamente 35 minutos.
Bajar la temperatura a 155 °C y mantener otros 10 minutos.
Sacar del horno, dejar enfriar, desmoldar y espolvorear con azúcar glas antes de servir.
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