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Platos · Carnes
El guiso de albóndigas en la cocina española tiene raíz andalusí: la palabra albóndiga procede del árabe al‑búnduqa (‘avellana’ o ‘bolita’).
Cortar la cebolla y los dientes de ajo en trozos pequeños. Poner aceite en una cazuela y sofreír la cebolla y los ajos a fuego suave. Añadir las 2 hojas de laurel.
Partir los tomates por la mitad, quitarles las pepitas y rallarlos. Cuando la cebolla esté transparente, incorporar el tomate rallado y la picada de ajo y perejil. Salpimentar y dejar cocer a fuego moderado.
Mientras tanto preparar las verduras: pelar las zanahorias y cortarlas en rodajas; lavar las judías, quitar las puntas y cortar en 3–4 trozos cada una; pelar las patatas y cortarlas en trozos medianos. Reservar las patatas en un recipiente con agua.
Añadir el caldo a la cazuela y esperar a que empiece a hervir a fuego medio-bajo.
Preparar las albóndigas: poner la carne en un bol, salpimentar y añadir el huevo entero crudo, los piñones, los trozos de sobrasada y la miga de pan embebida en leche y deshecha. Mezclar bien.
Formar pequeñas porciones de carne, pasarlas por harina, redondearlas con las manos y freírlas en abundante aceite caliente a fuego medio, no demasiado tiempo. Escurrir en un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
Cuando el contenido de la cazuela hierva, incorporar la zanahoria y las judías. Añadir también las albóndigas (desengrasadas). Remover de vez en cuando y dejar cocer.
Tras 10 minutos de hervor, añadir las patatas reservadas y los guisantes. Dejar hervir unos 20 minutos más o hasta que las patatas estén cocidas.
Cuando falten 5 minutos para terminar, rectificar de sal si es necesario y, opcionalmente, añadir unas cuantas almendras tostadas molidas.
Apagar el fuego al terminar la cocción y servir bien caliente.
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