
Entrantes




Platos · Huevos
En las cocinas mediterráneas se cocinan con aceite de oliva bien caliente en una sartén, preparación que antiguamente se conocía como huevos estrellados.
Preparar las alcachofas: quitar las hojas exteriores hasta que queden hojas tiernas. Cortar la parte superior de las hojas restantes (entre un tercio y la mitad) y retirar los restos adheridos en la base.
Partir las alcachofas por la mitad, eliminar la pelusilla central con un cuchillo y cortar cada mitad en 7–8 trozos pequeños. Poner los trozos en un bol con agua y limón para que no se oxiden.
Escurrir bien las alcachofas. Calentar una sartén con un poco de aceite de oliva, añadir las alcachofas y sal al gusto. Sofreír a fuego medio; en el último minuto subir el fuego para que se doren ligeramente (que cojan un punto de color/crujiente).
Sacar las alcachofas con una espumadera, escurrir el aceite y emplatar como base.
Freír los huevos: calentar aceite de oliva en una sartén hasta que esté bien caliente. Cascar los huevos con cuidado y freírlos hasta que la clara esté cuajada y los bordes empiecen a dorarse/ponerse crujientes (puntillas), manteniendo la yema líquida si se desea.
Escurrir ligeramente los huevos si hace falta y colocarlos encima de las alcachofas en el plato. Servir como entrante.
Rinde para 2 personas.
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