
Entrantes


Platos · Pasta y pizzas
El antecedente de la lasaña se remonta a la Antigüedad clásica: el término griego laganon y el latino laganum designaban láminas de masa, y la primera receta escrita semejante -la…
En una sartén grande calienta aceite y añade la cebolla finamente picada y la zanahoria picada. Cocina a fuego lento. Cuando falte poco, incorpora el vino blanco y deja que reduzca subiendo un poco el fuego.
Añade la carne picada, sal y pimienta negra; remueve y cocina hasta que la carne pierda el color crudo. Incorpora el tomate rallado (sin pepitas), la picada de ajo y perejil y la albahaca fresca picada. Cocina unos minutos más y retira.
Para la bechamel: en otra sartén derrite un poco de mantequilla, añade la leche (≈½ litro) y, usando un colador, añade harina poco a poco sin dejar de remover con varillas hasta que espese a punto de usar.
Mientras, coloca las placas precocidas en agua caliente durante 20 minutos; pasados, ponlas sobre un paño limpio para escurrir.
Engrasa la bandeja con mantequilla y monta las capas: primero placas, luego carne, por encima bechamel; repite hasta 3 veces (o más si se desea), terminando con placas y bechamel.
Prepara una salsa con tomate rallado (sin pepitas), sal, pimienta, picada de ajo y perejil y un poco de albahaca fresca picada. Vierte esta salsa sobre la última capa de bechamel.
Hornea unos 10 minutos, saca, añade queso rallado por encima y gratina 4–5 minutos hasta que esté dorado. Deja reposar unos minutos antes de servir. Bon profit!
Para seguir