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Platos · Pescados y mariscos
La merluza a la vasca fue inventada por doña Plácida de Larrea durante la primera semana del mes de mayo de 1723.
Poner las almejas en un recipiente con agua durante una hora para que suelten la arena.
Preparar un caldo de pescado: hervir la media cabeza de la merluza (si se dispone), una zanahoria, media cebolla y una ramita de perejil unos 20 minutos. Colar y reservar.
En una cazuela u olla de barro poner aceite de oliva a fuego moderado. Picar finamente una cebolla y el diente de ajo e incorporarlos junto con la guindilla. Pochar lentamente hasta que la cebolla esté bien tierna.
Picar bastante perejil y reservar.
Salpimentar las rodajas de merluza y pasarlas por harina.
Cuando la cebolla esté pochada, incorporar las rodajas de merluza y dorarlas unos minutos por cada lado.
Añadir medio vaso de vino blanco y dejar evaporar un poco.
Incorporar la picada de perejil y añadir el caldo de pescado reservado. Dejar hervir unos 5–6 minutos para que la merluza se termine de cocinar en la salsa.
Mientras tanto, abrir las almejas: escurrir las almejas que habían estado en agua, ponerlas en una olla con un poco de pimienta, un trozo de limón y el otro medio vasito de vino. Tapar y cocinar hasta que se abran. Colar el líquido que suelten y reservarlo.
Añadir las almejas ya abiertas a la cazuela con la merluza y añadir también, previamente colado, el caldito de las almejas para aportar sabor.
Finalmente, adornar el guiso con los huevos duros cortados por la mitad y los espárragos escurridos.
Servir caliente. (Opcional: acompañar con un vino blanco seco al gusto.)
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