La historia
La empresa japonesa Sugiyo produjo por primera vez los palitos de cangrejo (alimento elaborado a partir de surimi) en 1973, comercializándolos bajo el nombre Kanikama. Estos bastones están conformados en casi el 75% del producto por panga (procedente del delta del Mekong) y fletán, con harinas, almidones y clara de huevo añadidos. En algunos casos también tienen leche. La parte rojiza del palito de cangrejo es pimentón; en otros casos esa franja es naranja cuando contiene el colorante E-102. En contra de la creencia popular, los palitos de cangrejo no contienen en realidad cangrejo alguno, y algunos fabricantes etiquetan el producto como «palitos con sabor a cangrejo». El surimi es una palabra de origen japonés que hace referencia al producto creado a partir de pescados de carne blanca o aves de corral. Los filetes de pescado son desmenuzados y enjuagados repetidas veces hasta formar una pasta gelatinosa, que se mezcla con aditivos (almidón, clara de huevo, sal, aceite vegetal, sorbitol, azúcar, proteínas de soja y otros condimentos), se empaqueta y se congela. El surimi permite imitar la textura y el sabor de productos de mayor valor (por ejemplo, cola de langosta) partiendo de proteínas de bajo coste; los productos resultantes suelen ser desabridos y deben ser saborizados.