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Postres · Hojaldre
Los pasteles de Belém (pastéis de Belém) son una de las especialidades más características de la cocina portuguesa.
Prepara un almíbar: en un cazo pon 100 ml de agua y 200 g de azúcar, hierve 4 minutos y reserva.
Disuelve 30 g de harina con un poco de la leche (de los 250 ml) y reserva.
Pon el resto de la leche en una olla con la piel de limón y el palo de canela; lleva a ebullición.
Al empezar a hervir añade la mezcla de harina y leche que reservaste, remueve y espera a que vuelva a hervir. Retira del fuego.
Incorpora lentamente el almíbar reservado a la mezcla caliente, mezcla bien, cuela y reserva la crema tibia.
Forma un rulo con las láminas de hojaldre y corta cilindros de 2,5 cm; salen unos 12 pastelitos por lámina.
Coloca los trozos en el fondo de los moldes y aplánalos con las manos formando una capa fina que cubra todo el molde; deja los bordes un poco más gruesos para que al hornear se cierren hacia dentro y no se desborde el relleno.
Separa las yemas (4) y bátelas ligeramente; añádelas colándolas sobre la crema tibia e integra bien.
Rellena los moldes hasta 3/4 de su capacidad (los moldes indicados: 6,5 cm de diámetro, 4,5 cm en la base, 2 cm de altura).
Hornea con el horno precalentado a 230 °C unos 15 minutos (los primeros 5 minutos con el turbo/fan encendido y luego apagarlo). Los bordes deben quedar dorados y la crema ligeramente tostada.
Saca del horno, deja enfriar y espolvorea con azúcar glas y canela. Con esta cantidad de crema se pueden rellenar aproximadamente 18 pastelitos.
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