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Postres · Tartas y bizcochos
No existe un origen único y canónico para un pastel de chocolate y nueces; es una combinación extendida en la repostería europea y norteamericana desde finales del siglo XIX.
Prepara el molde desmontable de 23 cm: coloca papel de hornear en el fondo y úntalo con mantequilla.
Fundir el chocolate al baño María. Añadir un chorrito de leche, mezclar bien y retirar del fuego. Incorporar la nata líquida, remover y reservar.
Montar las claras a punto de nieve y reservar.
Mezclar las yemas con el azúcar hasta obtener una masa muy cremosa.
Añadir las nueces molidas (125 gr.) y mezclar.
Añadir las 2 cucharadas de maizena y mezclar.
Incorporar el chocolate fundido reservado y mezclar.
Incorporar las claras montadas con movimientos envolventes de arriba abajo con espátula.
Añadir las 2 cucharadas de ron y mezclar bien.
Verter la masa en el molde preparado.
Hornear con horno precalentado: primero 10 minutos a 180 ºC y luego 25–30 minutos a 150 ºC.
Dejar enfriar, desmoldar sobre un plato grande.
Para la cobertura: fundir al baño María el chocolate con la mantequilla, añadir un poco de leche y mezclar hasta obtener una cobertura homogénea.
Cubrir todo el pastel con la cobertura de chocolate y, con el chocolate todavía blando, colocar las nueces para decorar (25 gr.).
Dejar que el chocolate se asiente y servir.
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