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Platos · Carnes
El pollo con almendras tiene dos tradiciones principales que explican su difusión.
Para 2–3 personas.
Pon el pollo troceado en un bol y añade 2 cucharaditas de bicarbonato. Mezcla bien y deja reposar 15–20 minutos.
Mientras tanto, calienta un poco de aceite en una sartén y fríe las almendras crudas hasta que estén doradas. Sácalas y ponlas sobre papel absorbente. Reserva.
Escurre el pollo en un colador y sécalo con papel absorbente.
En un bol, mezcla el pollo seco con 1 cucharadita de jengibre molido, ajo granulado, azúcar y salsa de soja abundante. Remueve, tapa con film y refrigera 30 minutos.
Calienta un wok con un chorrito de aceite de girasol e incorpora el pollo con su marinado. Cocina un par de minutos por cada lado. Retira y reserva en un recipiente.
Añade un poco más de aceite al wok y saltea la cebolla (trozos gruesos) y la zanahoria en rodajas hasta que estén tiernas.
Incorpora las almendras y el pollo reservado; saltea 1 minuto.
Disuelve la Maizena: pon la Maizena en un vaso, añade un chorrito de agua fría y mezcla bien; luego añade el resto del agua y mézclalo. Vierte esta mezcla en el wok.
Remueve y deja que la salsa reduzca aproximadamente 10 minutos. Rectifica de sal si es necesario y añade 1/2 cucharadita de aceite de sésamo.
Remueve, apaga el fuego, deja reposar unos minutos y sirve.
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