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Platos · Potajes
El garbanzo pedrosillano es uno de los más apreciados cultivados en España; es más pequeño que el castellano y tiene la piel muy fina que no se despelleja al final de la cocción.
El día antes, poner los garbanzos en un recipiente con agua abundante y añadir 1 cucharadita de bicarbonato. Remojar casi 24 horas.
Poner una olla al fuego con 2,75 litros de agua y añadir los garbanzos y el calabacín cortado en pequeños cuadrados. Llevar a ebullición a fuego moderado.
Mientras tanto, en una cazuela pequeña calentar un poco de aceite y sofreír los ajos troceados y la cebolla finamente cortada. Añadir 1 hoja de laurel y un poco de sal y pochar.
Añadir el tomate rallado (sin pepitas) al sofrito y cocinar hasta que esté listo.
Incorporar el sofrito a la olla con los garbanzos y añadir el trocito de sobrasada. Dejar hervir a fuego medio y probar el caldo para rectificar de sal y pimienta si hace falta.
Tras unos 40 minutos de cocción de los garbanzos, añadir la zanahoria cortada a cuadraditos, las judías verdes y las patatas cortadas en 3 o 4 trozos cada una.
Al llegar a los 50 minutos, añadir las hojas de acelga y las espinacas troceadas (puede usar tijeras).
Pasados 10 minutos más (aprox. 60 minutos totales), probar los garbanzos para comprobar que están bien cocidos y ajustar la sal si es necesario. Apagar el fuego.
El tiempo total suele ser alrededor de 60 minutos, pero dependerá de la variedad de garbanzo y de si se ha añadido bicarbonato en el remojo.
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