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Platos · Pasta y pizzas
La combinación de pasta larga y salsa de tomate se consolidó en Nápoles entre finales del siglo XVIII y la primera mitad del XIX, dentro de la cocina popular de Campania.
Calienta aceite en una sartén.
Añade la cebolla cortada en trocitos, sala y deja que se poche a fuego suave.
Cuando la cebolla esté casi hecha, incorpora el vasito de vino blanco y sube el fuego para que reduzca.
Reduce a fuego moderado y añade los tomates rallados (sin pepitas).
Salpimienta, agrega la cucharada grande de picada de ajo y perejil y la albahaca fresca picada.
Cocina a fuego moderado hasta que la salsa esté lista.
Mientras tanto, hierve los spaghetti unos 7–8 minutos.
Escurre la pasta y mezcla con la salsa.
Sirve caliente y, si deseas, acompaña con queso parmesano rallado o taquitos de Mahonés.
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