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Postres · Tartas y bizcochos
No tiene un origen único documentado como receta canónica, sino que pertenece a la pastelería moderna europea que traslada el sabor y la textura de la trufa de chocolate a una tar…
Precalienta el horno a 180 °C, calor arriba y abajo con turbo (o ventilador).
Forra la base y los laterales de un molde de 20 cm con papel de hornear y engrasa ligeramente con mantequilla. Si el molde es desmontable, puedes forrar el exterior con papel de aluminio para evitar filtraciones.
Funde el chocolate al baño María y deja que temple un poco.
Mientras se enfría, bate los huevos con el azúcar moreno con unas varillas eléctricas hasta que la mezcla esté algo espesa y cremosa (aprox. 5 minutos).
Cuando el chocolate esté templado, añádelo poco a poco a la mezcla de huevos y azúcar, batiendo hasta que esté bien integrado.
Incorpora la nata y el Cointreau (o la alternativa elegida) y mezcla hasta obtener una masa homogénea.
Vierte la masa en el molde preparado.
Coloca el molde dentro de una fuente de horno más grande y vierte agua hirviendo en la fuente hasta que llegue a la mitad del molde (baño María).
Hornea a 180 °C durante 30 minutos. Después, cubre el molde con papel de aluminio y hornea 30 minutos más.
Saca del horno, retira el papel de aluminio y deja enfriar dentro del molde.
Cuando esté frío, desmolda y refrigera de un día para otro.
Antes de servir, cubre con cacao puro tamizado. Sirve acompañado de fresas o frambuesas y, si quieres, una bola de helado de vainilla.
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