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Postres · Tartas y bizcochos
La tarta Guinness, tal y como se conoce hoy -bizcocho de chocolate con cerveza negra cubierto con glaseado de queso crema que imita la espuma de una pinta-, fue popularizada.
Precalentar el horno a 180ºC (calor arriba y abajo, con turbo).
Calentar la cerveza en una olla a fuego suave sin que llegue a hervir. Añadir la mantequilla cortada en trozos y remover hasta que se funda por completo. Retirar del fuego y reservar.
En un bol mezclar el cacao, el azúcar, la harina y el bicarbonato (y el azúcar avainillado si se usa), batiendo o con varillas.
En otro recipiente batir la nata (140 ml) con los huevos hasta obtener una mezcla homogénea; agregar entonces la mezcla de cerveza y mantequilla reservada y mezclar bien.
Tamizar e incorporar poco a poco la mezcla seca (cacao/harina/azúcar/bicarbonato) a la mezcla líquida removiendo hasta obtener una masa uniforme (quedará bastante líquida).
Engrasar un molde desmontable (si la base no cierra herméticamente, sellar la base con papel de aluminio para evitar fugas) y verter la masa.
Hornear unos 45–50 minutos o hasta que al pinchar con una aguja salga limpia. Sacar del horno y dejar enfriar en el molde; luego desmoldar y pasar al plato de presentación.
Para el frosting: montar los 360 ml de nata y reservar.
Batir el queso Philadelphia con el azúcar glas hasta obtener una crema suave; con movimientos envolventes, incorporar la nata montada hasta integrar bien.
Cuando el bizcocho esté frío, cubrirlo con el frosting y guardar la tarta en la nevera hasta servir.
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