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Platos · Varios
Plato tradicional de la isla de Mallorca, emblemático de la cocina balear.
Cortar las patatas en rodajas, lavarlas y escurrirlas.
En una sartén con aceite, freír las patatas a fuego suave junto con los dientes de ajo aplastados. Cocinar despacio hasta que queden tiernas y añadir sal. No apresurarse.
Mientras se hacen las patatas, preparar la salsa de tomate: quitar las pepitas a los tomates y rallarlos. Ponerlos en una olla con un poco de aceite, añadir sal, pimienta negra, la hoja de laurel y la picada de ajo y perejil. Cocinar a fuego suave hasta que esté lista y reservar.
Cuando las patatas estén en su punto, sacarlas de la sartén y escurrir bien el aceite. Colocar las patatas en una bandeja.
En el mismo aceite, freír el calabacín cortado a rodajas a fuego moderado, girando al menos una vez. Salarlos ligeramente, escurrir el aceite y disponer las rodajas sobre las patatas, cubriéndolas.
Repetir con las berenjenas (se puede pelar la piel), cortadas a rodajas y fritas a fuego moderado. Escurrir y colocar las berenjenas sobre las rodajas de calabacín.
Verter la salsa de tomate reservada por encima, procurando que quede todo bien cubierto.
Servir caliente o frío, al gusto.
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